viernes, 11 de enero de 2008

Historias para no dormir...

La trama se desarrolla en un instituto, donde algunos alumnos y profesores desaparecen en condiciones sospechosas. Un grupo de alumnos decide investigar por su cuenta las desapariciones de sus compañeros y profesores, y descubren relación que existe entre cada uno de los desaparecidos: todos ellos estaban relacionados con el desarrollo de un proyecto que se había llevado a cabo en el instituto hacía ya veinte años. Los alumnos desaparecidos son hijos de anteriores alumnos, con excelentes notas, por lo que el instituto les había brindado la posibilidad de participar en dicho proyecto.
Los profesores, no desaparecidos, pero relacionados con el proyecto, se niegan a hablar sobre él, pero un profesor, de filosofía y letras, que estaba en el instituto durante el desarrollo de este, se ofrece a colaborar con ellos, El profesor, no estaba involucrado directamente en el proyecto, pero recuerda que durante aquellos años un alumno muere en condiciones muy extrañas, y la que por aquellos años era su novia desaparece tras su muerte, siendo la primera sospechosa.
Se siembra el terror en el instituto con la desaparición del director y de las dos últimas personas que sabían de la existencia de el proyecto, el conserje y una profesora de biología, dejando a los jóvenes sin fuentes de información, sin embargo la desaparición del director les permite llegar a los archivos secretos del instituto, donde figuran los detalles del proyecto en griego, para evitar que alguien conociese de primera mano el contenido del texto.
Mientras que el profesor traducía el texto, los alumnos descubren una puerta secreta en la biblioteca, esta conduce a un pasillo que desembocaba en una gran sala. Los jóvenes encuentran allí algo terrible: sus compañeros y profesores en perfecto estado reunidos allí.
Tras la traducción del texto el profesor descubre: algo de lo que los profesores no querían que se hablase y que se había mantenido en secreto todos estos años, algo que hacía que desapareciesen profesores y alumnos. El que había aparecido muerto era Rodrigo (el apellido no figuraba en el texto), encargado de la vigilancia del espécimen humano aquella noche del 17 de enero de 1985. Adjunto al texto había una hoja que decía:
Días antes el espécimen K222 había sufrido fuertes convulsiones y se comenzaba a notar que sufría, y ese día tenía la oportunidad ya de dejarlo libre, que no tuviese que ser como el resto de mis compañeros querían que fuese, un objeto del que ellos eran su dueño y lo liberé. El sujeto tenía conciencia propia, lo cual me facilitó enormemente el trabajo, Victoria se iría con él y los escondería y días más tarde nos reuniríamos los tres y comenzaríamos una vida juntos (…).
Entonces el profesor lo entendió todo, el joven muerto había sido asesinado por ciertos miembros de la orden al no indicarles el paradero del espécimen, y después habían hecho creer que Victoria era la culpable de la muerte del joven.
Días más tarde mientras estaban reunidos para decidir una posible solución si ser exterminados ellos también, aparece Victoria y les cuenta que los profesores y los alumnos que estaban aquel día en ese laboratorio se habían hecho con K222 e iban a conseguir lo que en años anteriores no habían conseguido gracias a Rodrigo.
Pocos días después, Victoria y el profesor de filosofía desaparecen en condiciones sospechosas, y como ellos estaban en “contra del desarrollo” del proyecto, significaba que los habían descubierto, y que por tanto, estaban en peligro.
Sin embargo, las vacaciones se asomaban como una luz al final del túnel, una posibilidad de rescatar a K222, pero la noche del 24 de diciembre cuando consiguen llegar hasta el laboratorio, se encuentran al sujeto despierto y consciente. Segundos después, todas las luces se apagaron y nunca más se supo de ellos.

1 comentarios:

Unknown dijo...

SIGUE ESCRIBIENDO, SE TE DA MUY BIEN.

¿Desde donde me verán...?