El guerrero de la luz, sin querer,
da un paso en falso y se hunde en el abismo.
Los fantamas lo asustan, la soledad lo atormenta.
Como había buscado el buen combate,
no pensaba que esto pudiese sucederle a él; pero sucedió.
Rodeado de oscuridad, se comunica con su maestro
-Maestro, caí en el abismo -dice-.
Las aguas son hondas y oscuras.
-Recuerda esto -dice el maestro-.
Lo que ahoga a alguien no es la inmersión,
sino el hecho de permanecer bajo el agua.
Y el guerrero usa sus fuerzas
para salir de la situación de la que se encuentra.
Paulo Coehlo, Manual del guerrero de la luz
martes, 13 de noviembre de 2007
Reflexiona...
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

1 comentarios:
Anitaaaaaaaaa!! Como tas cariñooo?? Ayay... recuerdo esa frase del año pasao, q mal, q mal!!
Bueno... q mñn por ahi de fiestuky, eh? JAJa
Besineeeees
tQ tQ
Publicar un comentario